Henry Murray

Murray aceptó la división freudiana de la psique: Ello, Yo y Superyó, pero introdujo modificaciones importantes a cada uno de esos componentes. El Ello o Id no sólo incluye impulsos biológicos básicos, sino que las necesidades presentas además de tener la función de mantener el organismo, son el origen de necesidades creativas y promotoras del desarrollo. El Yo o Ego es complejo, pues al tener motivaciones y necesidades propias es más que un sirviente del Ello. El Superyó para Murray se desarrolla a largo plazo, pues los valores, objetivos y normas prescritas en la conciencia cambian a medida que se encuentran nuevo modelos e ideales en la vida, concepción que se contrasta con la de Freud quien consideraba que la formación del superyó se daba entre los tres y ocho años, pues sólo consideraba la influencia del ambiente hogareño.

Henry Murray nació en una familia acomodada de Nueva York en 1893. Tenía una hermana mayor y un hermano menor. Carver y Scheier, en las «Perspectivas de la Personalidad» p. 100, señalan que «se llevaba bien con su padre, pero tenía una mala relación con su madre», lo que resulta en una sensación profunda de la depresión. Ellos presumen que la ruptura de esta relación llevó a Murray a ser especialmente conscientes de las necesidades de la gente y su importancia como determinantes del comportamiento subyacente. En Harvard, se especializó en la historia con un mal desempeño, pero compensa con el fútbol, remo y boxeo. En la Universidad de Columbia que lo hizo mucho mejor en la medicina, completó su doctorado y también recibió una maestría en biología, en 1919. Durante los siguientes dos años fue instructor de fisiología en la Universidad de Harvard. Recibió su doctorado en bioquímica de la Universidad de Cambridge en 1928.

Un punto de inflexión se produjo en la vida de Murray a la edad de 30: después de siete años de matrimonio, conoció y se enamoró de Christiana Morgan, pero experimentó un conflicto grave, ya que no quería dejar a su esposa, Josefina. Esto levantó la conciencia de las necesidades en conflicto, la presión que puede resultar, y los vínculos con la motivación. Carver y Scheier en cuenta que se trataba de Morgan que estaba «fascinado por la psicología de Carl Jung» y fue como resultado de su instando a que conoció a Carl Jung en Suiza. Describió Jung como «Los primeros de sangre completos, esférico – y de Goethe, yo diría, la inteligencia que había conocido en su vida.» Él fue analizado por él y estudió sus obras. «La experiencia de llevar a un problema con un psicólogo y recibir una respuesta que parecía obra tuvo un gran impacto en Murray, que lo llevó a considerar seriamente la psicología como una carrera» (JW Anderson). El consejo de Jung a Murray acerca de su vida personal era continuar abiertamente con ambas relaciones.

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